LIHUE CALEL

Historia del Parque Nacional
LIHUE CALEL
La Pampa - Argentina

LIHUE CALEL

 

LIHUE CALEL - LOGO

El Parque Nacional Lihué Calel conserva, desde 1977, un sistema serrano singular no sólo por su naturaleza si no por su historia.
Ubicado en el centro sur de la Provincia de La Pampa, abarca 32.000 hectáreas de superficie que incluyen a las sierras homónimas con orientación Noroeste – Sudeste, y cuya elevación máxima alcanza los 590 metros sobre el nivel del mar.

El Parque Nacional posee una amplia gama de recursos naturales que dan cuenta de las diversas formas en las que hombres y mujeres vivieron y se relacionaron con el ambiente del lugar en distintas épocas a lo largo del tiempo.

Como un gran OASIS en medio de La Pampa seca, las sierras permitieron la acumulación de agua, lo cual fue vital para el desarrollo de la variada flora y fauna que aquí se encuentra. Lejos de pasar desapercibido para el hombre, este micro-ambiente fue aprovechado intensamente desde épocas prehistóricas.
Además de una segura provisión de agua, aquellos cazadores-recolectores tuvieron una fuente inagotable de recursos: semillas y frutos de caldén, el chañar, tropillas de guanacos, choiques y piches; rocas para producir herramientas, pigmentos minerales para pintar y paredones donde expresar sus vivencias. Determinados sitios del Parque ofrecieron un espacio tradicional para el arte y para el descanso de los muertos.

LIHUEL CALEL - PINTURAS RUPESTRES
Esta imagen puede ampliarse

Los antiguos tehuelches y araucanos que habitaron las pampas en el Siglo XIX, también eligieron estas sierras como un paradero de suma importancia para sus desplazamientos entre la Cordillera de los Andes y los territorios de la Provincia de Buenos Aires. A uno de sus caciques, Namuncurá, debe el nombre la famosa quebrada y valle principal del área protegida.

A fines del mismo siglo, la colonización blanca de estos territorios se inició justamente aquí, al reparo de las sierras, donde las condiciones para obtener agua dulce, sembrar, plantar,
construir casas de piedra y criar animales son más propicias.

En su libro: "Puelches, primeros pobladores anotados por la Iglesia" del año 2000, el Padre Celso Valla escribe:
El padre Pedro Bonacina, en 1891, fue el primero que incursionó la zona vecina llegando a las sierras de Lihué Calel. En un rincón del valle observó un monte de duraznos y señaló que no era improbable que fueran los padres jesuitas que deambularan por allí y plantaran esos árboles de cuyos frutos hoy todo el mundo tiene derecho consentido de servirse. Tomás Bovadilla encuentra en Chile anotaciones dejadas por los sacerdotes jesuitas que desde Valdivia iban a Asunción del Paraguay, transitando por Lihué Calel.

LIHUEL CALEL